Seis platos georgianos que puedes cocinar en media hora
Estos platos georgianos se preparan rápido para una noche entre semana, pero conservan las hierbas, los frutos secos, el queso y la harina de maíz que definen esta cocina.
La comida georgiana a menudo parece pedir un día entero en la cocina, pero algunos de sus platos más conocidos se hacen lo bastante rápido para una cena entre semana. El trabajo consiste sobre todo en picar hierbas, remover una masa o calentar algo que ya tiene mucho sabor.
Estos son los platos que llenan la mesa sin robar mucho tiempo: tortas de maíz, panes con queso, ensaladas de nuez y un postre almibarado. Cada uno está listo en unos treinta minutos, más o menos, y cada uno muestra una faceta distinta de la cocina georgiana.
Queso y mantequilla fundidos, en su versión más simple
BoranoGeorgianAbrir la receta →El borano es un plato rico de Imericia, hecho con queso y mantequilla, de textura suave, casi como una fondue, cuando está caliente. Sabe salado, lácteo y reconfortante, con suficiente intensidad para sostenerse solo o acompañar pan. Merece la pena cocinarlo porque da mucho sabor con muy poco trabajo. Lo único que hay que saber antes de empezar es que debe servirse en cuanto esté listo, mientras el queso siga fundido y sedoso.
Pan de maíz con un suave centro de queso
ChvishtariGeorgianAbrir la receta →El chvishtari es un pan sencillo de harina de maíz del oeste de Georgia, normalmente enriquecido con queso para que cada pieza quede crujiente por fuera y tierna por dentro. El sabor es terroso por el maíz y sabroso por el queso, con un buen contraste entre la corteza y el interior. Merece la pena hacerlo porque es lo bastante contundente para un tentempié y, a la vez, completo para una comida con verduras o ensalada. Antes de empezar, conviene saber que la masa debe mezclarse bien, pero sin trabajarla de más, para que el pan quede ligero.
Queso fresco enrollado con menta y suero
GebzhaliaGeorgianAbrir la receta →La gebzhalia es un plato mingreliano de queso fresco, a menudo enrollado o dispuesto en capas y aderezado con una salsa ácida y aromática de hierbas. Sabe fresco, lácteo y brillante, con el punto picante de la menta y la suave acidez que le da viveza. Merece la pena cocinarlo porque se prepara enseguida, pero en la mesa resulta distinto y elegante. Una cosa importante es que el queso debe estar lo bastante maleable para darle forma, así que hay que trabajar con él mientras sigue fresco y blando.
Tortas de maíz sencillas que sostienen la comida
MchadiGeorgianAbrir la receta →Las mchadi son unas sencillas tortas georgianas de maíz, cocinadas en sartén hasta formar una corteza firme y un interior tierno. Saben limpias y ligeramente dulces, con el sabor franco y satisfactorio de la harina de maíz convertida en pan. Merece la pena cocinarlas porque son rápidas, saciantes y muy útiles para recoger queso, alubias o verduras. Antes de empezar, recuerda que las mchadi se manejan mejor con las manos húmedas o con una cuchara, porque la masa puede desmigarse si está demasiado seca.
Mosto de uva cuajado en un pudín suave
PelamushiGeorgianAbrir la receta →El pelamushi es un postre georgiano brillante, hecho con zumo o mosto de uva espeso con harina hasta quedar liso y se pueda servir con cuchara. Sabe afrutado, ligeramente ácido y solo un poco dulce, con una textura a medio camino entre el pudín y la gelatina. Merece la pena cocinarlo porque utiliza pocos ingredientes y termina la comida sin pesadez. Una cosa que hay que saber es que espesa mientras se cocina y otra vez al enfriarse, así que no esperes a que parezca completamente cuajado en la olla.
Untable de nuez y hierbas con un color intenso
PkhaliGeorgianAbrir la receta →El pkhali es una familia de preparaciones de verduras y nueces, que normalmente se moldean en pequeñas porciones o se sirven como un untable suave, terminadas con hierbas y semillas. Sabe a nuez, ajo y frescura, con la profundidad terrosa de las verduras cocidas y la redondez de las nueces. Merece la pena cocinarlo porque es versátil, luce muy bien en el plato y puede servirse a temperatura ambiente. Lo principal que hay que saber es que las verduras deben escurrirse o prensarse bien antes de mezclar, o la textura quedará floja y apagada.
En conjunto, estos platos muestran cuánto puede hacer la cocina georgiana sin largas esperas. Queso, harina de maíz, nueces, hierbas y jugo de uva bastan para montar una mesa con textura, contraste y suficiente sustancia para la cena o para una comida sencilla para compartir.